Xiscuy Tiquy —que en lengua ancestral evoca la alegría de vivir— nació del corazón de Marisol Triana, su directora y alma mater. Con la convicción de que el movimiento es vida, reunió a un grupo de mujeres en Suba, Bogotá, con un propósito claro: fortalecer cuerpo y mente a través del latido del folclor en el escenario.